¿ QUIERES SER UN GANADOR ?

ACTÚA COMO TAL
Lentamente abres un ojo y miras desafiante a tu despertador. Bienvenido a la realidad: en menos de una hora estarás en la pista intercambiando voleas con el jugador mas consistente del torneo de tu club. Y esa es la ultima cosa que te gustaría hacer hoy. No has dormido bien y presientes que te viene un fuerte dolor de cabeza.

La forma en que necesitas estar para conseguir lo mejor y en la que realmente te encuentras pueden ser muy diferentes. A menudo, esta discrepancia hace que te conviertas en un actor y que tengas que actuar de una forma que no sientes.

 
Digamos que estas muy cansado, has tenido un día agotador en el trabajo; en vez de entrar en la pista relajado y con confianza, caminas hacia la línea de fondo con la cabeza baja y el ceño fruncido. No es que te sientas cansado, es que lo estas. No te sorprenda que tu actitud interfiera en tu habilidad de hacer lo mejor.

El eslabón entre las emociones y la forma física va en dos direcciones: la manera de sentirte hace que cambie la forma en que se te ve o en la que actúas y la forma en que se te ve y la que actúas cambia tu manera de sentirte. ¿como se aplica esto en tenis? Estaba leyendo un articulo en una revista profesional sobre la relación entre los músculos faciales y las emociones. Los músculos de la cara pueden estimular la emoción. Por ejemplo, el parecer enfadado dispara las bases químicas del enfado. Si pones una cara enfadada, pronto empezaras a sentirte así.

REPRESENTAR UN GUIÓN
Los actores profesionales usan esta técnica todo el tiempo. Si un papel requiere que actúen tristes o depresivos, son capaces de provocar esas emociones pensando en algún suceso trágico de su pasado. Esto es mas o menos o que tiene que hacer el tenista. Tu también tienes un guión especifico: quieres rebosar energía positiva, lucha, determinación y confianza.

Jimmy Connors es un actor muy destacado, un consumado "show-man". En el U.S. Open de 1991, donde alcanzó las semifinales a los 39 años, se dirigió a la cámara para hablar con el locutor Vitas Gerulaitis, bebió un trago de un refresco de una de sus "fans" y apretaba sus puños cada vez que ganaba un punto. El sabía que estaba actuando. También sabe que al público no le importa si estas de mal humor o si no dormiste bien por la noche, lo que quiere es que rindas.

Un mal actor en la pista no puede seguir el guión, muestra las emociones que siente, como puede ser el miedo. Los mejores luchadores son aquellos que presentan una imagen poderosa, los que no se muestran débiles. Y a menudo están fingiendo, porque en realidad no se encuentran a si mismo.

Mi consejo a los jugadores es que practiquen la forma de provocar las emociones que les den fuerza utilizando imágenes que animen esas emociones. Los mejores competidores siempre sacan las emociones que necesitan para triunfar.

Los jugadores mas jóvenes con los que trabajo se muestran muy duros en la pista. Interpretan un papel que esperan les lleve a conseguir el punto o el partido. Haciéndolo, contribuyen a preparar su cuerpo para las emociones que aparecen durante el partido. Estas habilidades, al igual que las del actor, se aprenden.

 

Fuente : Internet

 © 2004 José J. Sepúlveda

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