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EL TIMING Y LA ZONA
En el noveno juego del cuarto set,
cuando quebraste el saque de Agassi, qué pensabas?" ...
"No estás pensando mucho, es sólo reacción..."
Pete Sampras, campeón del US Open 2002
En el US Open 2002, el argentino David Nalbandian y el
español Carlos Moyá, que venían jugando excelentemente en torneos
anteriores, perdieron el timing. Lo que hizo que estuvieran más "apurados"
en sus golpes. O más probable, viceversa, se apuraron y perdieron el timing.
El fuerte de
Nalbandian y de Moyá, es cómo esperan la pelota, cómo la siguen hasta el
último instante, en vez de "prepararse" enseguida como lo recetan la mayoría
de los entrenadores. El "prepararse" hace que uno haga imágenes mentales del
futuro, y la atención va hacia esas imágenes mentales, y uno sale de tiempo
presente y de observar solamente la pelota, sin dispersarse en otras cosas.
Eso es, toda
la atención debería estar dirigida a observar la pelota, a "sentirla", y el
resto, uno lo ve, uno lo siente, sin pensarlo, en la periferia. Así es como
operan los mejores jugadores en sus mejores momentos.
Esta capacidad de las personas de intuir ha sido aniquilada por la enseñanza
"uno debe pensar en todo momento". Y el pensar inhibe el "sentir". Las
imágenes mentales atrapan la atención libre, por eso es que "pensar" es tan
destructivo en el tenis.
Así, sin pensar, uno juega con el instinto, decidiendo a último momento
donde va la pelota, con intención. Uno sabe para donde quiere enviarla,
últimamente relacionando ese destino de la bola con la finalización del
golpe. Es una cosa delicadísima, que casi no se entiende. Por eso los
jugadores, de vez en cuando, pierden su juego, y están confusos del porqué
les ocurre ello.
En mi observación, más del 80% de los errores de cualquier jugador en el US
Open, hasta el mejor de ellos o ellas, fueron de timing demasiado apurado.
El problema en detectar esto es que al comenzar el golpe demasiado pronto,
el jugador percibe como si le estuviera pegando tarde a la bola, porque tuvo
que desacelerar en la mitad del golpe para esperar la pelota que aun no
llegó y al intentar acelerar de nuevo, siente como si estuviera atrasado,
cuando la realidad es que empezó demasiado temprano. Y generalmente intenta
compensar apurándose más.
¡Aunque parezca increíble, esperando más y acostumbrándose a esto, uno
siente como si hubiera más tiempo!. Esto es lo que aquellos que lo consiguen
llaman "La Zona". Fíjense cuando miran un gran torneo y observen esto.
Generalmente, cuando un jugador se adelanta, su golpe se debilita, o pierde
control de la bola.
A Sampras, aconsejado tiempo atrás a prepararse más pronto para compensar el
estar volviéndose "más viejo y más lento" le estuvo pasando esto
continuamente desde fines de 1999. Así se acostumbró a "prepararse" antes.
Pero en escasos partidos y en la final del US Open 2002 logró enfocarse.
Aquí, contra Agassi, contra quien siempre juega de maravilla, estaba más
tranquilo que nunca. No se "preparaba" por anticipado. Pete estuvo
grande al levantar varios breaks points, y al quebrar a Agassi, y lo dijo
después: "...estuve en la zona en varios momentos, creo que merecí la
victoria..."
Puso tiros decisivos, sin pensar, esperó y soltó el golpe. Estuvo viendo en
esos momentos la pelota increíblemente, sin interferencia de la mente.
No fue la
suerte de un momento, sino estar, por varios momentos, algunos prolongados,
"en La Zona", pues fueron puntos consecutivos.
Estudien esto. Así conseguirán jugar bien todos los días, y que cometan
menos errores en cada partido.
Para la Copa Davis en pista rápida es fundamental este concepto. Ahí es
donde uno, por error conceptual, cree que debe compensar, apurándose aún
más.
Si un jugador
se apura innecesariamente, creyendo que al "prepararse", ayuda el golpe,
ocurre lo contrario, impidiendo el ajuste instintivo, ínfimo pero perfecto a
último momento, dependiendo de la calidad del bote de la bola.
Como la
tendencia a mayor velocidad es reaccionar más rápido, allí es donde uno debe
esmerarse "en esperar".
A esto lo llamo "encontrar la pelota", como si uno intentara agarrarla, o
"tocarla" antes de pegarle con todas las ganas. Aquellos que nunca han
experimentado esto, a veces tienen pánico de tanto esperar, pero en pocos
momentos de práctica consiguen pegarle increíblemente bien y meterla donde
quieren.
Observen también que, cuando un jugador está en la zona, no pega las
derechas y reveses de topspin en el centro de las cuerdas, sino más abajo.
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