¿ TE APUNTAS AL TENIS?

No hay nada mejor que practicar un poco de ejercicio al aire libre. Divertido, fácil de aprender y de dos en dos. No es nada caro y es una buena alternativa para pasar el fin de semana haciendo algo diferente. ¿Te apuntas?

JUGAR ES FÁCIL

Aprender a jugar a tenis es relativamente fácil, lo que es complicado es llegar al nivel de los profesionales. Si lo que pretendes es pasártelo bien con tu pareja y disfrutar del juego, con unos cuantos fines de semana bastará; ya podrás empezar a darle bien a la pelota, a controlar la fuerza con que debes golpearla, a apuntar y a saber engañar a tu pareja sobre dónde vas a enviar la bola.
Todo lo que necesitas es practicar y practicar. Dominando una serie de golpes básicos y de estrategias, te moverás en la pista como pez en el agua. Así que, si te gusta el tenis, ¿a qué esperas?

 PRIMEROS PASOS

Para jugar no necesitas nada, sólo ganas. Da igual que no tengas ni bola ni raqueta, puesto que en los clubes suelen alquilarlas junto con la pista.

Seguramente habrás visto en la tele alguna vez una partida de este deporte. Se practica con raqueta y bolas. Puedes jugar contra tu pareja (singles o individuales) o tú y tu pareja contra dos amigos vuestros (dobles). La diversión está más que asegurada. El tenis se juega en diversas superficies; depende del sitio al que vayas; por lo general, si juegas al aire libre las pistas suelen ser de tierra batida o de césped; y si juegas en interiores, de cemento.

Un partido –o match- se compone de juegos (games) y mangas (sets) que son como parciales del partido. El primer jugador o pareja que gane seis juegos y que mantenga dos de diferencia respecto al equipo rival, gana el set.

 DOMINANDO LA PELOTA

Lo esencial es que aprendas a dominar la bola. A partir de ahí, pan comido. Si te apetece y te lo puedes permitir, hazte con un monitor que os enseñe cuatro cosas sobre el tenis, para que te puedas defender en la pista. O si lo prefieres, hazlo tú solo. Te damos algunos consejillos.

En primer lugar, ponte delante de una pared de frontón y tira contra la pared intentando que la bola toque siempre ligeramente por encima de la línea de falta. De este modo, aprenderás no sólo a bloquear la bola con este golpe, sino también a darle potencia y peso. ¡Ah! Y sobre todo y ante todo: mira la bola. Puede parecerte una chorrada, pero apartar los ojos antes de tiempo de la pelota, puede influir y hacer que le des una dirección equivocada. No es nada fácil golpear la bola bien. Por eso, hay que seguirla en todo momento con la mirada. Y a la hora de sacar, hay que intentar dirigir la mirada hacia el punto en que quieras que la bola toque la raqueta. 

RAQUETAS Y BOLAS

Para empezar con buen pie hazte con una raqueta adecuada. No todas son iguales. Si eres novato, escoge una raqueta de tu tamaño. ¿Que cómo sabes cuál te va bien? Pues muy sencillo: extiende el brazo totalmente; el extremo de la raqueta debe coincidir con el tobillo. Y el tamaño, digan lo que digan no da igual. Si la raqueta es demasiado grande, le darás a la bola muy descentrada con respecto a la raqueta; esto aumentará las vibraciones y puede acarrearte lesiones de hombro, codo y muñeca. Si, por el contrario, es demasiado pequeña, podrías sufrir problemas en el codo, ya que para darle a la bola cerrarás demasiado la mano.

Y las bolas. También son importantes. Hay dos tipos de bolas: las de entrenamiento, que van en un bote o en una bolsa sin vacío, y que tienen una larga duración. Y, por otro lado, las normales, que sirven tanto para entrenar como para competir y que sí van guardadas al vacío. Las bolas de entrenamiento tienen un tacto más duro que las normales, botan mucho más porque tienen más presión en el interior. Jugar con ellas en una superficie dura es bastante complicado si no eres un jugador rápido, puesto que botan con mucha violencia y pesan mucho.

Si eres novato, un truquillo: utiliza bolas para niños. No tienen presión y el caucho es más blando para lograr un bote lento y sencillo. También pesan mucho menos. Están pensadas para hacer minitenis, o lo que es lo mismo, jugar en una pista más pequeña. Así pues, las bolas para niños hacen que el tenis sea más sencillo para los que dan sus primeros pasos.

Eso sí, no apures demasiado la vida de las bolas. Cuando se gastan, pierden la presión, el bote es más lento, y pierden pelo, lo que hace que sean muy difíciles de hacer que boten. Si eres un jugador novato, verás que la bola se queda blanda una o dos semanas después de haber abierto el bote. Si la bola no bota bien, no disfrutarás del tenis. Es como si jugaras en una pista con baches. Así, es mejor coger una nueva.

Así que, ya equipado, ¿por qué no dejas de disfrutar del tenis desde el sofá de casa y te lanzas a la pista? Al ser tan popular, se practica por todos los rincones de la geografía peninsular. Casi todos los municipios de España disponen de instalaciones donde podrás dar unos cuantos raquetazos, así como de monitores preparados que te ayudarán a dar los primeros pasos. ¡A jugar!

 © 2005 José J. Sepúlveda

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