JUGANDO DENTRO DE LA CANCHA

No solamente el jugador de servicio y volea juega dentro de la cancha sino también un buen jugador de fondo de cancha juega dentro de la misma pero con un plan de juego diferente. ¿Cual es el significado de jugar dentro de la cancha?
Podemos describir el significado como ventajas para ti y desventajas para tu rival.
A continuación nombraré algunas:

* Tomar la bola temprano y presionar al contrario.

* Darle menos tiempo de recuperación.

* Mantenerlo corriendo todo el tiempo.

* Apurarlo en su producción y selección de golpes.

* Hacerlo sentir incómodo, ponerlo nervioso. Obligarlo a tomar más riesgos y jugar con más peligro.

* Hacer la cancha mas pequeña para el oponente, cubrir menos cancha cortando los ángulos del área rectangular.

* Estar listo a ser agresivo todo el tiempo, quitarle la posibilidad de subir a la net al contrario.

* En otras palabras estar encima del rival básicamente para sofocarlo.

 

El secreto de jugar dentro de la cancha, es:

* Estar listo a hacer impacto con la bola temprano y al frente, con el peso del cuerpo atrás de la bola y con un acompañamiento adecuado para tener una dirección y colocación perfecta, no es necesario pegarle fuerte a la bola, sino limpio y en la mitad de la raqueta, el hecho de que estés parado dentro o encima de la línea de fondo hace que veas la cancha de arriba hacia abajo!!!! La red no debe de ser un obstáculo porque tu mente debe de estar preparada en guiar la bola a donde el contrario no esta.

* El mejor jugador en demostrar este plan de juego en mi opinión fue Jimmy Connors. Siempre hacía correr a los contrarios de esquina a esquina y se veía que el estaba muy divertido y gozando haciéndolos correr. Hoy dia, Andre Agassi es el mejor jugando dentro de la cancha.

Fuente : Colon E. Nuñez, desde Miami, Fl. tennis7.net.  nunezc@gate.net

 

Entonces, vamos a incorporar estas ideas y filosofías en tu juego para que los hagas correr de esquina a esquina mientras tu estas manejando el partido.

 © 2003 José J. Sepúlveda

 Webmaster:  José J. Sepúlveda